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VILLOTA
HERRERO Salvador, O.Carm.
«Palabras sin ocaso». Estudio
lingüístico-semántico sobre el valor interpretativo
de Mc 13,28-37
(Mod.: R.P. Klemens STOCK, S.J.).
La
tesis trata de determinar la peculiar función interpretativa
de la última sección del discurso escatológico
marquiano (13,28-37), sobre la que hasta estos momentos
ningún estudio se ha ocupado específicamente.
Nuestra aproximación metodológica
al texto se inscribe en la corriente del análisis narrativo
sincrónico, puesto en práctica mediante la realización
de un estudio lingüístico-semántico de Mc 13,28-37
y de aquellos otros fragmentos tratados en la investigación.
Ésta se articula en tres capítulos principales en
los que se van especificando las características de nuestra
perícopa, y de un cuarto capítulo conclusivo en el
que se sintetizan los resultados alcanzados.
El análisis exegético
de Mc 13,28-37 realizado en el primer capítulo permite
constatar que dichos versículos forman una sección
propia y consistente en sí misma dentro de Mc 13,5b-37. Permite
verificar, asimismo, que en su organización quiástica
interna, la parte central (vv.30-32) asume la importancia mayor,
y que la sentencia del v.31 se manifiesta como el punto nuclear
de toda la sección. Ésta queda abierta en su contenido
a todo el discurso escatológico previamente expuesto (13,[1-4]5-27),
en base a las características comunicativas, cognitivas y
temporales resaltadas al interno de la misma.
En el segundo capítulo
realizamos el estudio de las correlaciones existentes en el ámbito
comunicativo, cognitivo y temporal entre Mc 13,28-37 y Mc 13,1-27.
Dichas correlaciones nos han permitido determinar y formular la
peculiar función de Mc 13,28-37 en el discurso escatológico;
es esta: Mc 13,28-37 confiere una clara relevancia a los rasgos
esenciales de índole comunicativa, cognitiva y temporal que
recorren el discurso y confluyen de modo singular
en tal sección, y exponiéndolos con un lenguaje de
matiz sapiencial, configura una clave permanente de lectura del
discurso escatológico (Mc 13,[1-4]5-27), validando los
elementos allí expuestos y reclamando su continua reflexión,
comprensión y aplicación práctica mientras
dure este hoy.
En el tercer capítulo
determinamos y analizamos las correlaciones existentes entre Mc
13 (vv.28-37) y el resto del evangelio, estudiando concretamente
cuatro textos: 1,1-15; 8,279,1; 14,32-42; 16,1-8, elegidos
sobre la base de la presencia más palpable, en ellos, de
la terminología comunicativa, cognitiva y temporal empleada
en Mc 13,28-37. En el ámbito comunicativo, se verifica
que la veracidad y eficacia permanente del mensaje evangélico,
como se expresa y sintetiza en 13,31, son inseparables de la persona
de Jesús (1,14-15; 8,38; Cf. 6,50; 9,7) quien, con su muerte
y resurrección (16,7: kathôs eipen hymin), corrobora
el valor profético (14,28; Cf. 13,23: proeirêka)
de sus palabras. Mc 13,28-37 constata, asimismo, la centralidad
de la persona de Jesús en la línea cognitiva que
atraviesa el evangelio. La perseverancia exigida al discípulo
en 13,33-37 y concretizada en su misma vida (13,9-13) presupone,
igualmente, el conocimiento y la experiencia de Jesús resucitado
(16,1-7); por eso se acentúa la necesidad de discernir y
conocer la identidad de «Aquel que viene» (13,24-27.35b),
comprendiendo la revelación de la persona de Jesús
expuesta a lo largo de toda la obra (como Hijo de Dios: 1,11; Cf.
9,7; 15,39; y Mesías sufriente: 8,31-32a; 14,32-42). La «vigilancia»
(Cf. 14,32-42) es para el discípulo a través
de 13,28-37 un requerimiento permanente en el periodo escatológico,
como actitud que engloba toda su persona, a «todos»
(13,37) y siempre (13,33.35-36), reclamándole la viva espera
de «Aquel que viene» (13,26-27.35) y la firme fidelidad
ante la tentación (8,32; 14,32-42) proveniente de los falsos
seductores (Cf. 13,5b-6.20-22), del sufrimiento (Cf. 13,9-13) y
de la monotonía diaria (13,36). Respecto al ámbito
temporal, el discurso emplaza a los discípulos en el
periodo posterior a la pasión resurrección
de Jesús, ya indicado en 8,31b: meta treis hêmeras.
Mc 13,5b-37 presupone tal enseñanza sobre el destino de Jesús
y que los discípulos, testigos de Su pasión y resurrección,
serán conscientes de que lo eterno patente en Jesús
resucitado incide en el presente y lo orienta hacia el futuro
esperado (13,26-27.35).
El carácter sintético,
sapiencial y simbólico empleado en Mc 13,28-37 aúna
y expone esos rasgos fundamentales del evangelio referentes al discipulado
y a la dimensión teológico cristológica
presente en la historia, conformando una preciosa armonía
de contrarios (conocimiento-desconocimiento; cercanía
ausencia; aprender enseñar; vigilancia
sueño) muy útil para que el lector la recuerde, medite
y extraiga la enseñanza pertinente para vivir fielmente su
seguimiento de Jesús.
Esta clave de lectura ofrecida
en 13,28-37 corrobora la validez del discurso y de todo el evangelio
para el periodo pospascual, y permite concebir a la realidad histórica
(13,5b-23) como el lugar propio donde vivir el discipulado y discernir
los rasgos de la presencia divina, aplicando la enseñanza
permanente recibida de Jesús y su propio Camino, tal y como
lo expone Mc. Permite, asimismo, volver al discurso desde los eventos
históricos para entender, de modo más profundo, las
«palabras» allí transmitidas. En esa dinámica,
el lector apoyado siempre en las «palabras sin ocaso»
del Maestro (13,31) podrá ir creciendo en la comprensión,
orientación y vivencia de su íntima relación
con el Hijo del hombre que Viene (13,35; Cf. 13,26-27), y con el
Padre que domina sabiamente su misma realidad histórica (13,32).
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